Compartieron una jornada inolvidable, repleta de emoción, en un magno acto presidido por Dr. Raúl Horacio Arévalo Alburez, rector de esta institución.

“¿Cuántos de nosotros sentimos durante mucho tiempo la inquietud de especializarnos para mejorar nuestro entorno? ¿Cuántos notábamos la necesidad de ampliar conocimientos para elevar la calidad de vida de nuestras comunidades? Hoy, tengo la certeza de que todos compartimos ese anhelo que nos trajo hasta aquí”.
Esta reflexión fue uno de los momentos imborrables que dejó la ceremonia de Graduación 2026 de Universidad InterNaciones. El magno acto, celebrado en Ciudad de Guatemala, fue protagonizado por más de 350 estudiantes.

La alegría, a flor de piel, entre un graduando y un académico.
Una de ellas, Carmen Irene Barrios de Paz, ingeniera civil, esposa y madre, precisamente brindó -visiblemente emocionada- a todos los asistentes los conceptos que inician este artículo. Lo hizo al pronunciar el discurso en nombre de todos sus compañeros.
Carmen, quien cursó la maestría en Ingeniería Sanitaria (con especialización en Aguas Residuales) en esta universidad habló emocionada ante un auditorio colmado por graduandos de los programas de Pregrado, Grado y Posgrado, familiares, amigos, allegados, profesores, tutores y demás miembros de la comunidad educativa de InterNaciones, al igual que importantes personalidades del ámbito educativo, gubernamental y de otros destacados que conforman la sociedad guatemalteca.

Graduandos, en el escenario.
Estuvieron presentes Dra. Lucrecia Eugenia Peinado Villanueva, Primera Dama de la Nación; Lic. Alfredo Danilo Rivera, Director General del Instituto Guatemalteco de Migración; M. Sc Giovanni Castellanos Gudiel, Subcontralor de Calidad del Gasto Público de la Controlaría General de Cuentas; y Dr. Luis Antonio Marroquín Pimentel, Director de Probidad de ese organismo.
Asimismo, acudieron al evento D. Juan Antonio Frutos Goldaratz, Segunda Jefatura de la Embajada de España en Guatemala; Lic. Jerónimo Gorráez, encargado de Asuntos Culturales de la Embajada de México en Guatemala; y Licda. Elizabeth Barrera, gerente de Formación de Personal de la Superintendencia de Administración Tributaria.
Todos compartieron una jornada inolvidable, repleta de emoción y orgullo. A las 11.00 en punto, la comitiva académica, encabezada por Dr. Raúl Horacio Arévalo Alburez, rector de esta institución de educación superior, hizo su aparición por el pasillo central del recinto, en lo que fue el comienzo oficial del encuentro.
Celebración del esfuerzo
Una vez instalados en el escenario principal, los asistentes entonaron el Himno de Guatemala. Tras ese momento, Marta Santarén Rosell, directora académica del Máster en Intervenciones Psicológicas en Niños y Adolescentes de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR), y subdirectora académica del área de Psicología Clínica y psicología Social y Comunitaria de esa institución de educación superior, impartió la lección magistral.

Carmen Irene Barrios de Paz.
“Hoy celebramos su esfuerzo durante estos años universitarios. En el camino recorrido han tejido una historia única, llena de retos y aprendizajes en un proceso que no es sencillo. El éxito que esta mañana conmemoramos se debe a su talento y dedicación, su trabajo en equipo, su interés por aprender, su compromiso y su gestión del tiempo, a veces robado a sus seres más queridos. Para mí como académica es un honor poder dirigirme a ustedes en un momento tan significativo”, comenzó diciendo.
Después lanzó un mensaje directo a los graduandos: “Tienen delante a una persona que ha pasado más de la mitad de su vida, tratando de encajar las piezas del rompecabezas de cómo se articulan los trastornos mentales en sus etapas iniciales, poniéndome al servicio de los más jóvenes: los niños/as y los adolescentes y por supuesto de sus familias. Después de más de veinte años de estudio sobre estas cuestiones, me atrevo a decir que, desde nuestra infancia, los vínculos afectivos que desarrollamos con nuestra familia o cuidadores principales forman los cimientos de nuestra seguridad emocional y nuestra capacidad de confiar en los demás. Con esta afirmación, les quisiera trasladar al contexto actual en el que las personas que nos desarrollamos personal y profesionalmente”.

El Rector de InterNaciones, junto a egresadas.
Y agregó: “Hoy es un día en el que no debemos olvidar que el sacrificio también forma parte del apoyo familiar. Muchas veces, nuestros padres, y seres queridos renuncian a sus propios intereses para que podamos tener las oportunidades necesarias para avanzar. Voy a pedirles también que traigan a este momento presente, a aquel profesor o profesora, que durante estos años les sirvió de inspiración, por el que el resultado de un trabajo importaba un poco más de la cuenta, o por el que merecía la pena asistir a sus clases. Traigan consigo a aquella figura escolar de referencia que hizo que confiaran en ustedes mismos y a ese compañero que en las horas más bajas, hizo posible presentarse a un examen gracias a su ayuda y aliento. Ténganlos presentes a todos ellos unos minutos. Acompáñenme en este pequeño homenaje a nuestros vínculos sociales”.
Murallas derribadas y metas alcanzables
Al finalizar su discurso, recibió un aplauso cerrado de la concurrencia. Después subió al atril Carmen Irene Barrios de Paz. Se refirió a las barreras que debió sortear previamente para estudiar en InterNaciones: “Me enfrentaba a una muralla que muchos de ustedes conocen: la falta de oportunidades que se adaptaran a mi realidad. Como madre de dos hijos pequeños y con compromisos financieros, la única alternativa aparente era trasladarme a la capital para estudiar de forma presencial. Eso implicaba renunciar a mi empleo, arriesgar la estabilidad de mi hogar y descuidar el crecimiento de mis hijos. Durante mucho tiempo, vi la especialización como un sueño inalcanzable”, resaltó.

Dra. Lucrecia Eugenia Peinado Villanueva, Primera Dama de la Nación; y Dr. Roberto Recio, Presidente del Consejo InterNaciones.
Pero, afortunadamente, encontró en esta universidad una gran alternativa: “La oportunidad llegó a través de la Universidad InterNaciones y su modalidad virtual. Encontré un espacio acogedor de alta calidad académica, que me ayudaría a alcanzar mis sueños, volviéndolo metas alcanzables, y que no me obligó a elegir entre mi carrera y mi familia”.
Agradeció luego “profundamente a la Universidad InterNaciones por pensar en el estudiante y por habilitar las condiciones que permiten que la educación de alto nivel impacte positivamente en cada rincón del país, haciendo un llamado a la superación, de manera concreta y vuelta realidad”. Y envió un certero consejo a todos: “A ti, que hoy nos escuchas y buscas un cambio: no permitas que el tiempo o la distancia detengan tu potencial. Las instituciones que se esfuerzan por crear oportunidades para nuestras necesidades son las que cambian el mundo. Inscríbete, confía en tu capacidad y alcanza tus metas. El éxito es un camino que hoy comenzamos juntos. Muchas gracias y felicidades, ¡misión cumplida!”.
Una vez transcurrida esta secuencia, el programa establecido marcó un momento clave de la ceremonia: la entrega simbólica de los diplomas. Uno a uno, los estudiantes fueron pasando al estrado para recibir los diplomas simbólicos que acreditan el gran logro realizado.
En ese tramo quedaron registrados en los móviles y en los corazones decenas de postales para la posteridad. Hubo alumnos que se abrazaron con sus pares, otros que levantaron al cielo los documentos acreditativos… Y también abundaron las lágrimas, las sonrisas y los estruendosos alaridos de satisfacción.

Marta Santarén Rosell.
“Alcanzar los mejores niveles de educación”
A continuación, Dr. Raúl Horacio Arévalo Alburez dirigió un mensaje a todos los asistentes: “Este camino no ha sido fácil. Ustedes coincidirán conmigo. InterNaciones es una universidad muy exigente en su calidad y sus niveles académicos y ustedes han tenido que balancear su vida personal, su vida familiar, su vida laboral con su vida estudiantil. Obtener un título universitario no es fácil, pero definitivamente es un parteaguas en la vida. Debemos luchar siempre por alcanzar los mejores y más altos niveles de educación”, aseveró.
Y dedicó parte de sus palabras al legado y ejemplo de Malala Yousafzai, quien nació en Pakistán el 12 de julio de 1997. “Es la persona más joven en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2014 a los 17 años y lo recibió, específicamente, por defender, casi a costa de su vida, el derecho a la educación superior. El régimen talibán es un movimiento islámico radical fundamentalista basado en una interpretación religiosa estricta que prohíbe las pinturas, la fotografía, la representación de humanos, la música y muy en especial, la educación de las niñas. Si las mujeres quebrantan sus reglas, si pretenden estudiar, pueden ser públicamente flageladas, o aún decapitadas. Malala comenzó a hablar sobre los derechos a la educación en septiembre de 2008, cuando tenía apenas 11 años, cuestionando la prohibición de la educación para niñas impuesta por los talibanes en su región natal”, dijo.

Un instante de la ceremonia.
Posteriormente recordó que en 2012, Yousafzai fue atacada a balazos por fanáticos talibanes cuando viajaba en un autobús escolar: “Recibió un disparo en la cabeza, estuvo en coma, pero sobrevivió. Después de una muy larga recuperación, Malala continuó defendiendo la educación de las niñas y los derechos humanos. Y siguió estudiando, ahora en la Universidad de Oxford y se graduó en Filosofía, Política y Economía en 2020”, puntualizó, antes de expresar: “Traigo esta historia a colación porque la educación universitaria requiere esfuerzos, sacrificios y dedicación, algo que ustedes comparten con Malala. Felicitaciones. Pido que se den un aplauso a sí mismos”.

El gran premio al esfuerzo, resumido en una imagen.
En la secuencia final del magno acto, todos juntos cantaron el Gaudeamus Igitur, el Himno estudiantil por excelencia. Al terminar, la comitiva académica se retiró del recinto. Y los estudiantes lanzaron sus birretes al aire, como cierre de fiesta inolvidable.